El baño felino

domingo, 23 de agosto de 2009


Los gatos, son animales muy limpios, por lo que, en un principio, no necesitan ser bañados. Sin embargo, en algunas ocasiones debemos enfrentarnos a la dura prueba del baño; para facilitar la tarea y lograr llevarnos el gato al agua no hay una fórmula mágica, tan sólo mucha paciencia y algunos consejos que os dejo a continuación:

  • en primer lugar, antes de ir a buscar a nuestro "amiguito" y que éste se percate de lo que le tenemos preparado, debemos tener todos los utensilios del baño a mano: agua templada, un jabón especial para gatos y una toalla para después del baño.
  • un buen momento para el baño es después de cortarle las uñas a nuestro gato, así nosotros estaremos más protegidos de arañazos indeseados.
  • en cuanto al lugar, es mejor bañarlo en una zona pequeña, donde el gato no se pueda escapar, como la pila del lavamanos o bien reducir el espacio de la bañera con un balde o incluso una bañera para niños.
  • pide ayuda a algún valiente, siempre será más sencillo que una persona sujete el gato por la nuca, mientras la otra se encarga de enjabonarlo y aclararlo.
  • si puedes, ten algo de agua templada ya lista y mételo directamente en el agua, así evitarás que tu felino se asuste ante el ruido del agua saliendo del grifo.
  • para secarlo, cúbrelo primero con una toalla y, si tu gato se deja, puedes emplear un secador de aire caliente, manteniendo el aparato a una distancia lo suficientemente alejada del animal para no quemarlo.
  • por último, recuerda darle un premio a tu gato después del baño, puede que así la próxima vez sea más fácil.
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