
La concentración duró una hora. En los primeros minutos tan sólo había cinco guardias civiles que intentaron contener los enfrentamientos y mantener la seguridad. Posteriormente, otros siete agentes acudieron a la plaza y la situación se tranquilizó.
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Los gritos «Menos violencia y más inteligencia», «aquí estamos, nosotros, no matamos», «animales inocentes», «aquí es, aquí está, la violencia nacional» y «sádicos de mierda», fueron algunas de las voces que alzaron los grupos antitaurinos que mostraron pancartas con frases como: 'Por los derechos de todos los animales', 'Colectivo Animalista Antitaurino de Vizcaya', 'Cantabria Antitaurina' y 'Partido Antitaurino contra el Maltratado Animal'. Enfrente se pudieron oír gritos e insultos. «Hijos de puta, marchaos», «Vivan los toros» y «Viva Ampuero». Y, en medio del griterio, intentos de quitar las pancartas y la escenificación de una corrida de toros por parte de algunos ciudadanos con el consiguiente aplauso de los vecinos y la petición de una oreja. Los vecinos de Ampuero lanzaron petardos contra los manifestantes.
«Con Franco esto no pasaba», declaraba un vecino, mientras otros aseguraron que varios antitaurinos portaban navajas.
La concentración estuvo organizada por el colectivo Huellas Cantabria, una asociación presidida por Russell Simoni, cuyo fin es la defensa de los animales.
Simoni desmintió que llevasen armas blancas. «No ha habido detenciones y son invenciones de unos salvajes que saben que con su comportamiento la han cagado. Nos han tirado con botellas, piedras e incluso huevos», denunció para criticar el comportamiento de los vecinos, que «nos han escupido y han tirado a gente por el suelo. Nosotros hemos venido de forma pacífica».
Simoni se quejó del escaso control policial. La presidenta de Huellas Cantabria anunció la presentación de una denuncia en la Guardia Civil contra la peña El Burladero. Disponen de fotografías y vídeos grabados sobre los incidentes de ayer y está previsto que otros miembros de la concentración presenten también denuncias en Castro Urdiales, Laredo y Bilbao. «Cada uno de su municipio o ciudad», según comentó Simoni.
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Su presidenta, Amaya Fernández Fernández, calificó la concentración como una provocación y explicó que no están en contra de la libertad de expresión, pero opinó que «es una provocación realizar esta protesta a cuatro días del chupinazo de las fiestas. Tienen todos los días del año para hacerlo».
Simoni declaró que no había sido una provocación. «En el caso de elegir otra fecha hubiese sucedido lo mismo, por el hecho de defender otras ideas». Aun así, incidió que en Santander y Santoña no ha sucedido nada cuando se han realizado actos similares, al igual que en Bilbao, Gijón e incluso Galápagos (Guadalajara).
Simoni avanzó que el año que viene regresarán a Ampuero tras esta primera protesta. Además, el domingo, día 6 de septiembre, acudirán a Santoña, a las 17.00 horas, junto a la plaza de toros, donde se celebra una novillada goyesca.
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